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viernes, 28 de octubre de 2011

Mi primera vez

Hace ya mucho tiempo que me picó el gusanito del querer escribir. No lo había hecho por falta de tiempo, de ilusión, de inspiración. Nunca encontraba el momento. Nosotras, las mujeres de hoy, con la vida que nos vemos obligadas a llevar por la competencia y la situación económica, por ese deseo de ser: 

La mejor empresaria o empleada, profesional, segura, amiga, amante, madre, hija, hermana, la más bella, delgada, deportista, saludable, bien alimentada, ecologista, culta, leída, crítica, innovadora, relajada, centrada (porque si te pones de los nervios entonces eres hormonal); 
Multimedia, siempre al día con la tecnología, las aplicaciones, los cacharros; 
Bien informada de los lugares de moda, del último spa, restaurante, pub, hotel o destino de vacaciones;
Sin dejar de lado dónde están las mejores ofertas, dónde podemos comprar ropa que sea diferente (porque no queremos vernos como uniformadas), pero asequible, de calidad, que nos dure, que no tengamos que llevarla toda porque sí a la tintorería;
Pendientes de las cremas antiarrugas, anti ojeras, anti celulíticas, hidratantes, exfoliantes, anti manchas, iluminadoras, reafirmantes, suavizantes, estimulantes para la circulación; 
Y de los tratamientos para un pelo sano, fuerte, liso japonés o con ondas como cascadas, pero sin frizz, brillante, nutrido, elástico, infinito, abundante, sin canas, con reflejos…. vamos, el mujerón 10. 

En medio de esta vorágine del “tienes que ser y tienes que hacer”, muchas veces nos olvidamos de nuestra verdadera esencia: lo femenino. Soy defensora de este concepto desde lo integral: instinto, emoción, creatividad, inteligencia, intimidad, valor, lucha, firmeza, delicadeza, conexión y también seducción.

En este recorrido que empezamos hoy a andar juntos, porque espero me acompañen, me escriban para desahogarse, compartir, preguntar, crear, aportar, nos pasearemos por algunas de mis pasiones: hacer punto (me encanta tejer a dos agujas, sobretodo, aunque también reconozco que hace falta saber un poco de crochet o ganchillo para ciertos remates y terminaciones de los jerseys, chales, ponchos, etc.), no sólo les diré cómo hacer ciertos puntos, sino cómo hacer los patrones, saber medir y calcular para que puedan tejer lo que quieran, con absoluta libertad; cocinar (muchas recetas fáciles de hacer, pero ricas en sabores y colores, para todos los gustos, con las que quedarán como campeones); los sueños y libros; trucos que nos hagan la vida más fácil y más divertida, y por supuesto, hablar de nosotras, de relaciones humanas, de jefes, de empleados, de parejas, de nuestras madres y amigas, de nuestras historias. 

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